¿Cómo debe ser una silla para un establecimiento de hostelería?

Uno de los elementos más prácticos y funcionales que forma parte de cualquier establecimiento de hostelería son las sillas, indispensables en esta clase de establecimientos. Actualmente, gracias a firmas especializadas en mobiliario de hostelería nuevo y segunda mano, cualquier establecimiento puede satisfacer sus necesidades en este aspecto, pero... ¿cómo debe ser una silla para un local de hostelería?

Así debe ser una silla para un establecimiento de hostelería

Una silla cómoda, permitirá que cualquier cliente se sienta a gusto, por tanto, antes de tener en cuenta el estilo, hay que ponerse en la piel de los clientes y buscar una silla que ofrezca el máximo confort.

El respaldo de la silla debe contar con una pequeña curva hacia adelante, acomodando correctamente la columna vertebral. Esto hará que cualquier persona pueda sentirse lo más cómoda posible, sin importar la corpulencia que tenga. Esto hace que esta clase de sillas sean ideales tanto para bares como para cafeterías y sobre todo para restaurantes, donde se pasa más tiempo sentado que en cualquier otro establecimiento hostelero.

Por otro lado, también hay que hablar de la zona del asiento. Debe ser amplio y estable, para que la cadera adopte una posición adecuada y se pueda sentar cualquier tipo de persona, sea delgada o no.

Aunque no todas las sillas cuentan con ella, hay algunas que cuentan con reposabrazos. Deben tener al menos 7 u 8 centímetros de anchura y no estar ni demasiado altos ni bajos o estar demasiado juntos entre sí, lo que impediría que personas con gran volumen se sintieran muy incómodas.